CD Jimena, la sarna que no pica

OPINIÓN | Pedro Expósito.- La manera más profunda de sentir una cosa es sufrir por ella. Debe ser por eso que el CD Jimena, pese a ser el último de la tabla tras toda una vuelta en el campeonato de Segunda División Andaluza, nunca camina solo. Porque hay cosas que no se pueden explicar, como la irracionalidad emocional del fútbol que o se siente o no,  pero otras sí.

Y es que un aficionado al fútbol de Jimena es un sufridor. Si practica el deporte tiene que preparar una botas que ya cuesta trabajo encontrar, buenas dosis de detergente, litros de Betadine y sobre todo mucha paciencia y voluntad. Yo a todo esto lo llamaría pasión, pero también sarna que no pica por aquello del gusto.

Si es aficionado tendrá que buscar en su armario un buen chaquetón, un chubasquero, botas y el siempre socorrido paraguas. Ah, y si se incluye en el kit una almohadilla para tener un mínimo de confort si tienes la suerte de poder sentarse en uno de los muros que sirve de límite del terreno de juego, mejor que mejor.

Prepara también ganas de viajar, ya que serán muchos los días que, tanto para jugar si eres futbolista como para observar si eres espectador, tendrás que coger el coche y desplazarte hasta otra localidad. Esto ocurrirá si el partido es tarde – el Polideportivo de Jimena no tiene suficiente iluminación – pero también si llueve más de lo que su vetusto albero – el único de la categoría – puede adsorber.

Pese a todas las dificultades, llámense estas: albero, dimensiones del terreno de juego, falta de unos servicios mínimos de confort, tanto para afición como para usuarios, o nefasta iluminación; a los jimenatos nadie les ha robado la ilusión. Porque no todo son incomodidades y sufrimiento.

En Jimena que vuelva a rodar el balón – próximamente sobre un nuevo tapete de hierba sintética – es motivo de alegría. En una localidad de apenas 1.300 habitantes el fútbol es el rey del ocio cada domingo, además de servir a pequeños y no tan pequeños a formarse, curtirse, adquirir todos los valores que este bendito deporte aporta o simplemente entretenerse.

Han sido décadas sin fútbol en un entorno tan privilegiado como lo es el Paraje Cánavas, un extenso pinar – declarado Monumento Natural – que es motivo de orgullo para los jimenatos.

Como también lo es llevar en su pechera uno de sus mayores patrimonios de la localidad, el excepcional aceite de oliva virgen extra ‘Oro de Cánava’.  Como, en definitiva, lo es competir con tus armas, tus colores y tu escudo. Pese a ser el último, pese a hacerlo siempre en desventaja.

Porque el fútbol mientras más se aleja de las ligas patrocinadas por bancos más puro resulta. Y no hay nada más sano y más reconfortante que jugar con tu amigo al lado, tu familia en la grada y tu pueblo pendiente. Por eso Jimena nunca camina sola. Por eso la tabla es simplemente una anécdota dentro de la gran noticia que supone ver jugar al CD Jimena.

Advertisements

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.