
El encuentro de este Domingo de Resurrección comenzó con un retraso destacable al no funcionar el marcador. Y jugar sin marcador en un pabellón como el Olivo Arena, a estas alturas de temporada, con lo que el Jaén CB se está jugando, no es algo que haga más fácil el trabajo de los entrenadores y el staff técnico de los equipos.
Un partido de altura entre el que hoy es nuevo líder de la conferencia y un Jaén CB que no pudo con la calidad de los pucelanos, a pesar de aguantar prácticamente todo el encuentro a tiro de piedra en el marcador. Pero la expulsión de Mark Tikhonenko y la eliminación por faltas de Kessly Felizor y Javi Santa Bárbara condicionaron el devenir del encuentro. Si bien el partido de los jiennenses no fue malo ni mucho menos, tampoco alcanzaron el brillo que la ocasión requería en los momentos decisivos.
Los vallisoletanos llegaban al encuentro con la posibilidad de ser líderes, mientras los de Javier Carrasco tenían en su mano salir definitivamente del descenso directo e igualar a Logrobasket en la tabla. Pero de todo esto, solo ocurrió lo primero.
El partido comenzaba con un gran ritmo y un gran acierto del UEMC Valladolid, que se asignaba una ventaja inicial de 3-10 a la que el Jaén Paraíso Interior respondía con un parcial de 9-0 que ponía el partido en ventaja para los jiennenses. Esta tónica se mantuvo durante gran parte del partido, sobre todo gracias al gran acierto de Godwin Bohaen (20 pt) desde la línea de tres, muy activo durante todo el choque.
Finalmente, el toma y daca cayó del lado visitante con un 19-25 que resumía muy bien el devenir del cuarto. A pesar de sus 16 puntos, Caleb Fields no parecía tener el día de cara al aro, al menos a lo que nos tiene acostumbrados, si bien fue el máximo asistente del partido (5) y tuvo un buen registro en rebotes (6), y eso pasó factura. Aun así, el equipo jiennense fue remontando poco a poco hasta poner el marcador 28-29 a poco más de cinco minutos y medio para llegar al descanso.
Pero aquí el partido comenzó a dar un giro inesperado a pesar del marcador. Valladolid acabó el partido tirando 41 tiros libres por 22 de los jiennenses, algo cuanto menos digno de ver. Y es que las técnicas a los locales y las faltas personales, algunas muy rigurosas, desvirtuaron un partido de altura que cada vez se ponía más cuesta arriba.
Aun así, a poco del descanso el marcador estaba en un nuevo empate. Y ahí llegó la doble técnica a Tikhonenko, que quedó fuera del partido en una decisión arbitral que el público reprochó de manera ostensible y que, dada la relevancia de tratarse de uno de los mejores tiradores de los locales, terminó por condicionar el encuentro. El descanso dejaba un +2 en el marcador para los vallisoletanos (40-42).
La reanudación mantuvo las mismas directrices que venían sucediéndose durante todo el partido: máxima igualdad en el marcador, sin ventajas definidas y con unas defensas cerradas buscando dominar el rebote sin conceder segundas jugadas. Mientras tanto, Iñaki Ordoñez (12) hizo su agosto en el tercer cuarto para los vallisoletanos, mientras su compañero Pablo Marín seguía siendo el mejor de su equipo (15 pt) y manejaba con solvencia la dirección del conjunto pucelano.
En los últimos momentos del cuarto, Valladolid aprovechó su calidad individual y logró distanciarse (63-69) con un triple sobre la bocina de Juan García-Abril.
El cuarto final fue más de lo mismo y el Jaén CB, aunque con tesón y entrega, solo pudo acercarse a un punto (80-81) antes de que los vallisoletanos remataran el partido desde la línea de tiros libres, dejando un definitivo 84-91 que cerraba el encuentro.
Más allá del resultado, de un partido competido hasta los momentos finales se extraen conclusiones claras: el porcentaje del Jaén CB en tiros libres es una condena difícil de sobrellevar (12/22), el rebote ha mejorado sustancialmente con el juego actual y la defensa es el pilar fundamental de cualquier victoria del Jaén CB. Hoy, la clave fueron los 41 tiros libres de los pucelanos, con un buen porcentaje de acierto (31/41).
En sala de prensa, Javier Carrasco valoraba el partido: ‘El carecer de marcador nos perjudica y ha sido una distracción grande durante el partido. Hemos sufrido para contener a Valladolid pero no acabo de entender la expulsión de Mark ni los 41 tiros libres del rival’.
La liga sigue y nada ha cambiado en la clasificación por la parte baja de la tabla. El Jaén CB sigue dependiendo de sí mismo, de momento, para eludir el play out y, a falta de dos partidos, el final de la liga regular va a ser de infarto.
El próximo domingo el equipo se desplaza a Azpeitia para enfrentarse a Iraurgui en la penúltima jornada de liga, mientras sus rivales directos, tanto por arriba como por abajo de la tabla, afrontan partidos cuanto menos complicados. Veremos cómo queda la clasificación de cara a la última jornada, que será el sábado 18 de abril con horario unificado y donde el Jaén CB no tiene aún confirmación para poder jugar en el Olivo Arena en ese horario.
