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El desacierto vuelve a castigar al Jaén CB (73-63)

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En el baloncesto, cuando te juegas el tipo y estás necesitado de victorias, salir sin  complejos es una obligación. Pero no siempre basta. Y menos aún si en lo básico no  estás a la altura de una competición tan exigente como la Segunda FEB, donde el  acierto —especialmente desde la línea de tiros libres— da y quita partidos.

La actitud  es irrenunciable y, en ese aspecto, el equipo volvió a dar un paso adelante, tras lo  que se vio en el último encuentro en casa ante Gijón. Eso mismo volvió a reflejarse  este fin de semana en el Pabellón de La Rioja. Sin embargo, ante un rival de la  entidad del séptimo clasificado, actitud y acierto deben ir de la mano. El Jaén CB tuvo  lo primero, pero volvió a carecer de lo segundo. 

El conjunto jiennense se presentó en Logroño con dos ausencias muy importantes:  Caleb Fields y Luis Faial, ambos con molestias durante toda la semana. Dos bajas  sensibles que privaron al equipo de recursos fundamentales, especialmente en la  faceta ofensiva. 

El partido comenzó con igualdad, sostenida en buena parte por la labor anotadora de  Obiajulum Ugomezuem Okafor, que con 10 puntos en el primer periodo mantuvo a  Clavijo al frente del marcador. El Jaén CB no estuvo a la altura pero no le perdió la  cara al encuentro.

Sin embargo, volvió a mostrar carencias significativas en el rebote  defensivo. La ecuación es sencilla: si al rival le concedes el doble de  oportunidades(solo hay que mirar la estadística), acabará convirtiéndolas en puntos.  Refrendar una buena defensa pasa, inevitablemente, por asegurar el rebote. 

El acierto exterior de los locales dejó un 23-17 al final del primer cuarto que, ya en el  primer minuto del segundo, se estiró hasta los diez puntos de diferencia. Clavijo se  encontraba cada vez más cómodo y desde la línea de tres llegó a romper el partido  (+13), obligando a Berni Castillo a solicitar un tiempo muerto para recomponer una  defensa que hacía aguas.

El ritmo del partido decayó, con menor intensidad  defensiva, pero el equipo andaluz supo rehacerse gracias a la capacidad de Godwin  Boahen para romper la defensa rival atacando el aro, y a un Kessly Felizor haciendo  gala de su talento habitual. 

Con muchas fatigas, los jiennenses fueron recuperando sensaciones y maquillando el  marcador. De no haber sido por el desacierto en los tiros libres —un clásico esta  temporada— y por un pobre 35% en tiros de dos, la diferencia al descanso podría  haber sido mucho menor. El 38-31 al final de la primera mitad dejaba el partido  abierto. La nota negativa del segundo cuarto fue la lesión de Mark Tikhonenko, que  tuvo que abandonar el encuentro tras una caída desafortunada y no pudo regresar a  la pista. 

Tras el paso por vestuarios, el partido se tensó. Con los complejos ya olvidados, el  Jaén CB salió más enchufado en un tercer cuarto de muy baja anotación, en el que  los de Berni Castillo lograron ponerse por delante por primera vez en el encuentro. La  igualdad fue máxima, con un Kessly Felizor que a esas alturas se convertía en el  máximo anotador del partido (16 puntos y 33 de valoración). 

El desenlace llegó en el último cuarto, donde, como tantas veces, los detalles  decidieron el partido. Volvieron las pérdidas de balón, persistió la falta de acierto de  cara al aro y Clavijo supo resolver sus problemas ofensivos del tercer periodo. Todo  ello se tradujo en una nueva derrota para un Jaén CB que volvió a demostrar que,  cuando se tiene la oportunidad en determinados momentos del partido, es  imprescindible aprovecharla. 

En sala de prensa, Berni Castillo analizaba el encuentro con claridad: «Malas sensaciones tras la derrota, en la que hemos regalado el primer cuarto y eso  nos deja en una situación complicada». 

Ahora el equipo afronta dos semanas de parón competitivo, ya que el encuentro  correspondiente a la jornada 17 ante Coto Córdoba queda aplazado al no estar  disponible el Olivo Arena. Tiempo para reflexionar y, sobre todo, para mejorar el  acierto de cara al aro, un factor que en Logroño volvió a ser determinante. Así es el  baloncesto.

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